Tatuajes y Piercing
La moda de decorarse el cuerpo atrae día tras día a más jóvenes. Cualquier lugar sirve y cualquier motivo es válido para hacerse un tatuaje o ponerse un piercing, con el objetivo de adornarse el cuerpo, embellecerlo, para integrarse en un grupo o para distinguirse de los demás.
Un tatuaje es un dibujo realizado por dentro de la piel, de forma que permanezca. Para hacerlo, es necesario introducir tinta, por medio de agujas muy finas, bajo la capa más superficial de la epidermis.
El piercing es la perforación de una parte del cuerpo para la introducción en ella de pendientes o argollas de diferentes materiales.
Un tatuaje es un dibujo realizado por dentro de la piel, de forma que permanezca. Para hacerlo, es necesario introducir tinta, por medio de agujas muy finas, bajo la capa más superficial de la epidermis.
El piercing es la perforación de una parte del cuerpo para la introducción en ella de pendientes o argollas de diferentes materiales.
En ambos casos, la técnica de aplicación requiere entrar en contacto con la sangre del individuo que se somete a este tipo de prácticas y por consiguiente existe el riesgo potencial de que produzca la transmisión de infecciones bacterianas o de algunas enfermedades víricas tan graves como la Hepatitis B o C y el SIDA. Por ello se hace necesario que estas prácticas sean realizadas por profesionales, y que tanto el material utilizado, como los locales en los que se realizan estas prácticas, cumplan con las medidas higiénicas adecuadas.
Tan importante como estas medidas, es que el usuario sea informado por el profesional de todos los pormenores de estas prácticas, recabando su firma en documento mediante el que se le informa. Deberá entregarse un folleto o similar en el que, al menos, conste:

- Características de la aplicación y material usado.
- Adopción de las medidas higiénicas.
- En aplicaciones permanentes la expresión “es para toda la vida”.
- Contraindicaciones y complicaciones más frecuentes.
- Cuidados tras la aplicación.
- Presupuesto previo del servicio.
Esta información deberá figurar, además, en el área de recepción del local, mediante un cartel en el que además figure la siguiente información:
- La exigencia de ser mayor de edad, y en el caso de menores o incapacitados la obligación de disponer de autorización escrita del padre, madre o tutor.
- Advertencia de riesgos por transmisión sanguínea.
- La necesidad de estar en perfectas condiciones físicas y mentales. A este respecto, el profesional podrá negarse a realizar la aplicación ante la sospecha de estas alteraciones, así como si considera inadecuado cualquier otro aspecto que resulte relevante para la salud del usuario.
- Existencia de hojas de reclamación a disposición de los Consumidores y Usuarios.
- Fecha y Administración que autorizó el establecimiento.
Hacerse un tatuaje o ponerse un piercing, no es solo una cuestión de estar informado como consumidor. Es necesario también estar convencido de que es algo que se quiere y no tan solo un objeto de capricho, ya que nos acompañará para el resto de la vida. Por lo tanto, debes:
- Meditarlo antes de decidirte.
- El tatuaje es algo permanente, que dura toda la vida y por tanto debes tener la más completa seguridad de que no sólo lo quieres porque esté de moda, sino que lo desearás siempre.
- Consúltalo con tu médico.
- Puede ser que tengas alergia o algún problema de salud que pueda afectar a la cicatrización.
- Si te vas a poner un piercing, quizá te convenga estar vacunado contra el tétanos. Si te vas a hacer varios tatuajes en un corto intervalo de tiempo, quizá te convenga estar vacunado contra la Hepatitis.
- Colocarte en manos de expertos.
- En algunas Comunidades Autónomas se exige, a los que realizan este tipo de prácticas, una determinada titulación o al menos la superación de una serie de cursos homologados por los Departamentos de Sanidad de cada gobierno autonómico. De esta forma las personas que se dediquen a este tipo de actividades adquieren un nivel de conocimientos suficientes para realizar una prevención efectiva de los riesgos para la salud asociados a estas prácticas.
- Para ayudarte a escoger a la persona que te hará el tatuaje o te pondrá el piercing, pregunta a aquellos que conozcas y ya se hayan sometido a este tipo de intervenciones, seguro que pueden contarte su experiencia y recomendarte un lugar donde se trabaje adecuadamente.
- Es recomendable que los piercing y tatuajes, no te los realices en ferias, discotecas, conciertos…, ten en cuenta que son lugares en los que es mucho más difícil garantizar las adecuadas medidas higiénicas.
- El profesional debe lavarse y esterilizar sus manos, antes de comenzar la operación y cada vez que por cualquier causa haya tenido que interrumpirla, que use guantes de tipo quirúrgico nuevos y una vez puestos no toque más que los instrumentos que tenga que utilizar para realizar las operaciones necesarias para realizar el tatuaje o el piercing.
- Si el personal que realiza los trabajos sufre alguna herida, debe mantener protegida e impermeabilizada la zona afectada, o en caso contrario abstenerse de entrar en contacto con el cliente, el instrumental o el material hasta su completa recuperación.
- Infórmate de los materiales con los que se han fabricado los piercing que te van a poner, para evitar posibles alergias.
- No permitas que te anestesien. Tan sólo un licenciado en medicina puede administrar anestésicos. Si el proceso es realizado por un profesional con experiencia no tiene por qué ser doloroso.
- Vigila tu salud.
- No elijas para hacértelo un día en que tengas alguna infección estés cursando algún tipo de enfermedad, aunque sea un simple resfriado. Vigila tu piel esté sana sin quemaduras o alergias.
- Mira el local.
- Asegúrate de que es un lugar limpio, con ventilación suficiente y bien iluminado, ya sea natural o artificialmente. Mejor que las paredes, suelos y superficies de trabajo sean claras para que al suciedad se vea con facilidad y no rugosas, de manera que permitan una correcta limpieza y desinfección.
- Vigila el material.
- Los materiales destinados a penetrar la piel, las mucosas y otros tejidos como agujas, pinzas, varillas de aguja para el tatuaje, joyas del piercing, cuchillas y maquinillas de afeitar, deberán ser estériles y desechables después de cada uso.
No lo dejes todo al azar, ni dejes que tu decisión sea fruto del impulso. Recuerda que te acompañará toda la vida.
- La exigencia de ser mayor de edad, y en el caso de menores o incapacitados la obligación de disponer de autorización escrita del padre, madre o tutor.
- Advertencia de riesgos por transmisión sanguínea.
- La necesidad de estar en perfectas condiciones físicas y mentales. A este respecto, el profesional podrá negarse a realizar la aplicación ante la sospecha de estas alteraciones, así como si considera inadecuado cualquier otro aspecto que resulte relevante para la salud del usuario.
- Existencia de hojas de reclamación a disposición de los Consumidores y Usuarios.
- Fecha y Administración que autorizó el establecimiento.
Hacerse un tatuaje o ponerse un piercing, no es solo una cuestión de estar informado como consumidor. Es necesario también estar convencido de que es algo que se quiere y no tan solo un objeto de capricho, ya que nos acompañará para el resto de la vida. Por lo tanto, debes:
- Meditarlo antes de decidirte.
- El tatuaje es algo permanente, que dura toda la vida y por tanto debes tener la más completa seguridad de que no sólo lo quieres porque esté de moda, sino que lo desearás siempre.
- Consúltalo con tu médico.
- Puede ser que tengas alergia o algún problema de salud que pueda afectar a la cicatrización.
- Si te vas a poner un piercing, quizá te convenga estar vacunado contra el tétanos. Si te vas a hacer varios tatuajes en un corto intervalo de tiempo, quizá te convenga estar vacunado contra la Hepatitis.
- Colocarte en manos de expertos.
- En algunas Comunidades Autónomas se exige, a los que realizan este tipo de prácticas, una determinada titulación o al menos la superación de una serie de cursos homologados por los Departamentos de Sanidad de cada gobierno autonómico. De esta forma las personas que se dediquen a este tipo de actividades adquieren un nivel de conocimientos suficientes para realizar una prevención efectiva de los riesgos para la salud asociados a estas prácticas.
- Para ayudarte a escoger a la persona que te hará el tatuaje o te pondrá el piercing, pregunta a aquellos que conozcas y ya se hayan sometido a este tipo de intervenciones, seguro que pueden contarte su experiencia y recomendarte un lugar donde se trabaje adecuadamente.
- Es recomendable que los piercing y tatuajes, no te los realices en ferias, discotecas, conciertos…, ten en cuenta que son lugares en los que es mucho más difícil garantizar las adecuadas medidas higiénicas.
- El profesional debe lavarse y esterilizar sus manos, antes de comenzar la operación y cada vez que por cualquier causa haya tenido que interrumpirla, que use guantes de tipo quirúrgico nuevos y una vez puestos no toque más que los instrumentos que tenga que utilizar para realizar las operaciones necesarias para realizar el tatuaje o el piercing.
- Si el personal que realiza los trabajos sufre alguna herida, debe mantener protegida e impermeabilizada la zona afectada, o en caso contrario abstenerse de entrar en contacto con el cliente, el instrumental o el material hasta su completa recuperación.
- Infórmate de los materiales con los que se han fabricado los piercing que te van a poner, para evitar posibles alergias.
- No permitas que te anestesien. Tan sólo un licenciado en medicina puede administrar anestésicos. Si el proceso es realizado por un profesional con experiencia no tiene por qué ser doloroso.
- Vigila tu salud.
- No elijas para hacértelo un día en que tengas alguna infección estés cursando algún tipo de enfermedad, aunque sea un simple resfriado. Vigila tu piel esté sana sin quemaduras o alergias.
- Mira el local.
- Asegúrate de que es un lugar limpio, con ventilación suficiente y bien iluminado, ya sea natural o artificialmente. Mejor que las paredes, suelos y superficies de trabajo sean claras para que al suciedad se vea con facilidad y no rugosas, de manera que permitan una correcta limpieza y desinfección.
- Vigila el material.
- Los materiales destinados a penetrar la piel, las mucosas y otros tejidos como agujas, pinzas, varillas de aguja para el tatuaje, joyas del piercing, cuchillas y maquinillas de afeitar, deberán ser estériles y desechables después de cada uso.
No lo dejes todo al azar, ni dejes que tu decisión sea fruto del impulso. Recuerda que te acompañará toda la vida.

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